Adorno, siendo uno de los máximos exponentes en la crítica a la industria cultural, expone la manera en que la sociedad se convierte en un sistema de matices mercantiles, donde gracias a la estandarización de los productos a causa de la revolución industrial las personas ven en los productos mismos una necesidad de adquisición constante y repetitiva, en vez de buscar soluciones y beneficios para problemas inmediatos.
"Las personas han dejado de ser críticas frente a lo que sucede, debido al encanto que tienen de la industria cultura, ya que se encuentran complacidos de los beneficios que esta les proporciona. Se dejan engañar solo por sentir satisfacción, y desafortunadamente esto lo hacen siendo conscientes de ellos, de lo contrario encontrarían sus vidas intolerables y caóticas". (Madriñan, 2011)
Lo que más crítica Adorno entonces, es la imposición de una replica de modelo "automata", en las personas, ya no son coherentes con sus discursos si no que encuentran nuevos estilos de vida y formas de pensar en torno al consumo, al punto de que se ve como algo normalizado, entonces finalmente es configurado como una realidad.
Referencias: -http://alejandrotafurth.blogspot.com/
-http://monicamadrinan.blogspot.com/












